Primero: proporciones, no etiquetas
En vez de preguntarte si tu cara es 'redonda' o 'cuadrada', mirá tres cosas: qué tan largo es tu tercio superior (frente), qué ancho es tu pómulo respecto del mentón y dónde está la línea de nacimiento del pelo.
Un corte que suma volumen arriba y resta en los costados alarga visualmente el rostro. Uno que deja volumen parejo en los costados lo ensancha. Esa es la palanca principal, más que el nombre del corte.
Reglas rápidas
Llevá estas referencias al peluquero y mostrale fotos de lo que querés.
- Frente alta o línea de nacimiento retrasada: dejá algo de flequillo o textura hacia adelante; evitá el pelo totalmente peinado para atrás.
- Rostro alargado: evitá demasiado volumen en la parte superior; un poco de volumen lateral equilibra.
- Rostro ancho o mandíbula marcada: laterales más cortos y parte superior con textura para subir la mirada.
- Rulos: pedí corte en seco o por capas, y definí con crema; el corte mojado miente.
Barba y línea de nacimiento
La barba cambia el tercio inferior del rostro. Si es corta, mantené el cuello limpio y una línea definida sin exagerar el dibujo. Si es larga, el volumen del mentón compite con el del pelo: conviene bajar el volumen del pelo o subir el de la barba, no los dos al máximo.
En la línea de nacimiento, evitar la tentación de 'corregir' con afeitado agresivo. Una línea natural limpia se ve mejor que una línea recta perfecta.
Cómo pedir el corte
Una foto vale más que una descripción. Llevá dos: una del corte y otra de cómo se ve puesto en un día normal, sin styling. Pedí que te explique cómo mantenerlo en casa con lo que tenés, y si necesitás comprar algo, que sea un solo producto.