La luz hace el 70%
La mejor luz es la de una ventana grande, de frente y a un costado, en un día nublado o a media mañana. Suaviza las sombras y empareja la piel sin filtros.
El flash directo aplana y marca cada textura. El contraluz convierte la cara en una silueta. La luz de techo a las 21 h genera ojeras que no tenés.
Cámara y ángulo
La cámara a la altura de los ojos, el mentón paralelo al piso y el rostro levemente girado (unos 10 grados) hacia el lado que tenga mejor luz. Nada de selfie desde abajo ni brazo estirado hacia arriba.
Si usás la cámara trasera con temporizador, apoyá el teléfono en algo firme a la altura de los ojos. La distancia de un brazo deforma menos que la cámara frontal cerca de la cara.
Poses que no parecen poses
La naturalidad es una técnica, no un talento.
- Respirá hondo antes del disparo y soltá el aire: el cuello se relaja.
- Dejá la lengua apoyada en el paladar; reduce la tensión del mentón.
- Sonreí con los ojos, no solo con la boca: pensá en algo concreto que te dio gracia.
- Sacá diez fotos seguidas y elegí después. La primera siempre es la más rígida.
Edición honesta
Ajustar exposición y balance de blancos está bien. Borrar rasgos no: la foto deja de representarte y el contraste con la vida real es lo que se nota. Un poco de contraste y nada más.